“Si su práctica es buena, tal vez se sienta orgulloso. Lo que usted hace es bueno, pero se ha añadido algo. El orgullo está de sobra. El esfuerzo correcto consiste en abandonar lo que está de sobra”.

Lo más importante en nuestra práctica es que nuestro esfuerzo sea correcto o perfecto. El esfuerzo correcto, en la dirección correcta, es necesario. Si su esfuerzo va en una dirección incorrecta, y, sobre todo, si no se da cuenta, será un esfuerzo engañoso. Nuestro esfuerzo en nuestra práctica debería dirigirse de la realización a la no-realización.

Cuando usted hace algo generalmente quiere realizar algo. Se apega a un cierto resultado. Ir de la realización a la no-realización significa haberse desembarazado de los resultados inútiles y malos del esfuerzo. Si usted hace algo con el espíritu de la no-realización, tendrá una cualidad buena; basta, pues, obrar sin esfuerzo particular. Cuando usted hace un esfuerzo especial para realizar algo, una cualidad excesiva, algún elemento extra está implicado. Debería desembarazarse de lo que está de sobra. Si su práctica es buena, se sentirá orgulloso de su práctica sin darse cuenta. Este orgullo está de sobra. Lo que usted hace es bueno, pero se le ha añadido algo. Debería, pues, desembarazarse de todas las cosas que están de sobra. Este punto es muy importante, pero generalmente no somos suficientemente sutiles para comprenderlo y marchamos en la dirección incorrecta.

Porque todos nosotros estamos haciendo la misma cosa, cometiendo el mismo error, no nos damos cuenta de ello. Entonces, sin darnos cuenta, cometemos muchos errores, y creamos problemas entre nosotros. Este género de esfuerzo incorrecto es lo que se llama ser “esclavo del Dharma” o, “esclavo de la práctica”. Usted está comprometido con una cierta idea de práctica o de realización y no puede abandonarla. Cuando está comprometido con alguna idea dualista, ésto significa que su práctica no es pura. Por “pureza” no queremos decir pulir algo, tratar de volver puro lo que es impuro. Por pureza sólo queremos decir las cosas tal como son. Cuando se añade algo, ésto es impuro. Cuando algo se vuelve dualista, ésto no es puro. Si piensa obtener algo practicando zazen, usted ya está comprometido con una práctica impura. Está bien decir que hay práctica y que hay iluminación, pero no deberíamos dejarnos atrapar por estas palabras. No debería ser influido por ello. Cuando practique zazen, simplemente practique zazen. Si llega la iluminación, llega, eso es todo. No deberíamos apegarnos a la realización. La verdadera cualidad del zazen siempre está ahí, aunque usted no tenga consciencia de ella; olvide entonces todo lo que piensa haber adquirido de ella. Simplemente hágalo. La cualidad del zazen se expresará a sí misma; en ese momento la tendrá.

Alguna gente pregunta qué significa practicar zazen sin idea de adquisición, qué tipo de esfuerzo requiere esta práctica. La respuesta es: el esfuerzo de desembarazarnos de todo lo que está de sobra en nuestra práctica. Si aparece una idea de sobra debería tratar de detenerla, debería permanecer en la práctica pura. Este es el punto hacia donde se dirige nuestro esfuerzo.

Decimos: “escuchar el sonido de una sola mano aplaudiendo”. Normalmente, el sonido del aplauso es producido por las dos manos y pensamos que aplaudir con una sola mano no produce sonido alguno. Pero en realidad, una mano es sonido. Aunque usted no lo escucha, hay sonido. Si usted golpea con las dos manos puede escuchar el sonido. Pero si el sonido no existiera, ya antes de que usted golpee, no podría producir el sonido. Antes de que usted lo produzca, hay sonido. Porque hay sonido usted puede producirlo y escucharlo. El sonido está en todas partes. Si usted simplemente lo produce, el sonido se presenta. No trate de escucharlo. Si no lo escucha, el sonido está en todas partes. Porque usted trata de escucharlo, a veces hay sonido, a veces no hay sonido. ¿Comprende? Aunque no haga nada usted siempre tiene la cualidad del zazen. Pero si trata de encontrarla, si trata de ver la cualidad, pierde la cualidad.

Usted vive en este mundo como individuo, pero antes de que tome la forma de un ser humano, usted ya está ahí, siempre ahí. Estamos siempre aquí. ¿Comprende? Usted piensa que antes de nacer no estaba aquí. Pero, ¿cómo es posible que apareciera en este mundo si usted no existiera? Porque usted ya está ahí, puede aparecer en el mundo. Así mismo, no es posible que algo que no exista pueda desaparecer. Es porque algo está ahí que algo puede desaparecer. Usted puede pensar que cuando muere usted desaparece, no existe más. Pero aunque desaparezca, lo existente no puede volverse inexistente. Esta es la magia. Nosotros mismos no podemos usar ninguna magia en este mundo. El mundo es su propia magia. Si miramos algo, puede desaparecer de nuestra vista, pero si no tratamos de verlo, no podría desaparecer. Puede desaparecer porque usted lo mira, pero si nadie mira, ¿cómo es posible que algo pueda desaparecer? Si alguien lo está mirando, usted puede escapársele, pero si nadie está mirando, usted no puede escapar de sí mismo.

Trate, pues, de no ver nada en particular; trate de no realizar nada especial. Usted ya tiene todo en su propia cualidad pura. Si usted comprende este hecho último, el miedo no existe. Por supuesto, pueden haber dificultades, pero no hay miedo. Tener dificultades sin ser consciente de estas dificultades, esta es la verdadera dificultad de la gente. Pueden parecer muy seguros, pueden pensar que hacen un gran esfuerzo en la dirección correcta, pero, sin saberlo, lo que hacen viene del miedo. Para ellos algo puede desaparecer. Pero si su esfuerzo va en la dirección correcta, entonces no existe miedo de perder algo. Aunque vaya en la dirección incorrecta, si usted es consciente de ello, no será engañado. No hay nada qué perder. No hay más que la constante cualidad pura de la práctica correcta.