“La práctica de zazen es la expresión directa de nuestra verdadera naturaleza. Estríctamente hablando, no hay otra práctica que ésta para un ser humano; no hay otra manera de vivir que ésta”.

Postura

“Estas formas no son medios para obtener el correcto estado de la mente. Tomar esta postura, es al mismo tiemp tener el correcto estado de la mente. No hay necesidad de obtener algún estado especial de mente”.

Me gustaría hablar ahora de nuestra postura zazen. Cuando usted se sienta en posición de loto completo, el pie izquierdo reposa sobre el muslo derecho y el pie derecho reposa sobre el muslo izquierdo. Cuando cruzamos nuestras piernas de esta manera, aunque tenemos una pierna derecha y una pierna izquierda, ellas son ahora una sola. Esta posición expresa la unidad de la dualidad: ni dos, ni uno. Es la enseñanza más importante: ni dos, ni uno. Nuestro cuerpo y nuestra mente no son dos ni uno. Si piensa que su cuerpo y su mente son dos, ésto es falso; si piensa que son uno, también es falso. Nuestro cuerpo y nuestra mente son al tiempo dos y uno. Habitualmente pensamos que si algo no es uno, es más que uno; si no es singular, es plural. Pero, en realidad, todos los días comprobamos que nuestra vida no es solamente plural, también es singular. Cada uno de nosotros es a la vez dependiente e independiente.

Al cabo de algunos años morimos. Si solamente pensamos que es el fin de nuestra vida, será una comprensión errónea. Pero si, por otra parte, pensamos que no morimos, es igualmente errónea. Morimos y no morimos: esta es la comprensión justa. Algunos dirán que nuestra mente o nuestra alma existe eternamente y que sólo muere nuestro cuerpo físico, más ésto no es muy exacto, pues ambos cuerpo y espíritu tienen su fin. Pero al mismo tiempo también es verdad que existen eternamente. Y aún cuando decimos mente y cuerpo, son en realidad los dos lados de una moneda. Esta es la comprensión correcta. Así, cuando tomamos esta postura, ella simboliza esta verdad. Cuando tengo el pie izquierdo sobre el lado derecho de mi cuerpo y el pie derecho sobre el lado izquierdo de mi cuerpo, ya no sé cuál es cuál; cualquiera de los dos puede ser el lado izquierdo o el derecho.

Lo más importante de la postura zazen es conservar la columna vertebral recta. Las orejas y los hombros deben estar en una misma linea. Relaje los hombros y con la parte posterior de la cabeza tire hacia el techo. Y jale hacia adentro el mentón. Cuando tiene el mentón suelto, carece de fuerzas en su posición; probablemente está soñando. Para adquirir fuerza en su posición, haga también descender el diafragma hacia el hara, es decir, hacia el bajo vientre. Esto le ayudará a mantener el equilibrio físico y mental. Puede que al comienzo experimente cierta dificultad para respirar naturalmente tratando de conservar esta posición, pero son el hábito conseguirá usted respirar natural y profundamente.

Sus manos forma el “mudra cósmico”. Si usted coloca la mano izquierda sobre la derecha superponiéndose los dedos medios sobre la coyuntura del medio y los pulgares tocándose ligeramente (como si tuviera entre ellso una hoja de papel), sus manos formarán un bello óvalo. Debería hacer este mudra universal con gran cuidado como si tuviera entre sus manos algo muy precioso. Sus manos contra el cuerpo y los pulgares a la altura del ombligo. Deje los brazos sueltos y relajados, apenas separados del cuerpo, como si tuviera un huevo debajo de cada brazo sin quebrarlo.

No deberá estar reclinado hacia un lado, hacia atrás o hacia adelante. Manténgase recto como si estuviera soportando el cielo con su cabeza. No es cuestión de forma o de respiración; ésta es la clave del Budismo. Es una expresión perfecta de su naturaleza de Buda. Si quiere una verdadera comprensión del Budismo, deberá practicar así. Estas formas no son medios para obtener el correcto estado de mente. Tomar esta postura es en sí el propósito de nuestra práctica. Cuando está en esta postura, usted tiene el correcto estado de mente; así no hay necesidad de tratar de alcanzar algo. Cuando trata de alcanzar algo, su mente comienza a vagabundear por otras partes. Cuando usted no trata de alcanzar nada, usted tiene su propio cuerpo y mente aquí. Un maestro Zen diría: “¡mate al Buda!” Mate al Buda si el Buda está en otra parte. Mate al Buda, porque usted deberá reasumir su propia naturaleza búdica.

Hacer algo es expresar nuestra propia naturaleza. No existimos para beneficio de algo; existimos para beneficio de nosotros mismos. Tal es la enseñanza fundamental expresada en las formas que observamos. Como para estar sentado en meditación, también tenemos reglas para estar de pies en el zendo. Pero el fin de estas reglas no es uniformar a todo el mundo; es permitir a cada uno expresar su propio ser lo más libremente. Por ejemplo, cada uno de nosotros tiene su propia manera de estar de pies. Nuestra postura pues, está basada en las proporciones de nuestros cuerpos. Cuando esté de pies, el espacio entre sus talones debe ser igual al ancho de su puño; los dedos de los pies en línea con el centro de los pectorales. Como en zazen, concentre su fuerza en el bajo vientre. Aquí también sus manos deben expresar su ser. Coloque la mano izquierda contra su pecho, los dedos envolviendo el pulgar y la mano derecha encima. El pulgar izquierdo debe estar dirigido hacia el suelo y los antebrazos paralelos al suelo. Así se da la sensación de tener agarrado un pilar redondo, un gran pilar redondo de templo, por lo que no puede estar encorvado o inclinado hacia ningún lado.

Lo más importante es poseer su propio cuerpo físico. Si está encorvado, usted se pierde. Su mente vagabundea por otros lados; no está en su cuerpo. Y así no debe ser. Debemos existir aquí mismo, ¡ahora mismo! Esta es la clave. Usted debe tener sus propios cuerpo y mente. Todo debe existir en el justo lugar y del modo correcto. Entonces no hay problema. Si el micrófono que utilizo para hablar existiera en otra parte, no serviría para su fin. Cuando nuestro cuerpo y nuestar mente está en orden, todo el resto existirá ene el justo lugar y del modo correcto.

Habitualmente, sin ser conscientes, tratamos de cambiar algo distinto a nosotros mismos, tratamos de ordenar las cosas fuera de nosotros. Pero es imposible organizar las cosas si usted mismo no está en orden. Cuando usted haga cosas del modo correcto, en el momento adecuado, todo el resto estará organizado. Usted es el “amo” y cuando el amo duerme, todo el mundo duerme, cuando el amo hace algo bien, todo el mundo hace algo bien y en el momento adecuado. Este es el secreto del Budismo.

Trate también de conservar siempre la posición correcta, no solamente cuando practique zazen, sino en todas sus actividades. Para conducir, para leer, adopte la posición correcta. Si usted lee en una posición encorvada, no logrará estar lúcido por largo tiempo. Ensaye usted y descubrirá cuán importante es conservar la posición correcta. Esta es la verdadera enseñanza. La enseñanza escrita sobre el papel no es la verdadera enseñanza. La enseñanza escrita es una especie de alimento para el cerebro. Por supuesto, es necesario tomar algún alimento para el cerebro, pero es más importante que sea usted mismo practicando el correcto modo de vida.

Fue por ésto por lo que el Buda no pudo aceptar las religiones que existían en su época. El estudió numerosas religiones, pero no se sintió satisfecho con sus prácticas. No pudo encontrar la respuesta en el ascetismo ni en las filosofías. No le interesó una existencia metafísica, sino su propio cuerpo y su propia mente, aquí y ahora. Y cuando se encontró a sí mismo, halló que todo cuanto existe tiene la naturaleza de Buda. Esta fue su iluminación, la cual no es una especie de sensación agradable o un estado de mente particular. El estado de mente que existe cuando usted está sentado en la posición correcta, él mismo es iluminación. Si el estado de mente que tiene durante el zazen no basta para satisfacerlo, es que su mente vagabundea todavía. Nuestro cuerpo y nuestra mente no deberán vacilar ni vagabundear. En esta posición no hay necesidad de hablar del correcto estado de mente. Usted lo tiene ya. Esta es la conclusión del Budismo.