“Cuando usted estudia el Budismo debería hacer una limpieza general de su mente”.

Si quiere comprender el Budismo, tiene que olvidar todas sus ideas preconcebidas. Para comenzar, debe renunciar a la idea de sustancia o existencia. Para la mayoría de la gente todas las cosas existen; piensa que todo lo que ve y todo lo que escucha, existe. Evidentemente el pájaro que vemos y escuchamos existe. Existe, pero lo que eso significa para mí puede no ser exactamente lo que significa para usted. La comprension budista de la vida comprende simultáneamene la existencia y la no existencia. El pájaro al mismo tiempo existe y no existe. Nosotros decimos que una concepción de la vida basada únicamente en la existencia es herética. Si usted toma las cosas demasiado en serio, como si existieran sustancial o permanentemente, usted es llamado hereje. La mayoría de las personas puede ser hereje.

Decimos que la verdadera existencia viene de la vacuidad y retorna a la vacuidad. Lo que surge de la vacuidad es la verdadera existencia. Debemos pasar a través de la puerta de la vacuidad. Esta idea de existencia es muy difícil de explicar. Hoy en día muchas personas han comenzado a sentir, al menos intelectualmente, la vacuidad del mundo moderno o la contradicción interna de su cultura. En el pasado, por ejemplo, los japoneses tenían una firme confianza en la existencia permanente de su cultura y su forma de vida tradicional, pero después de haber perdido la guerra, se volvieron muy escépticos. Algunas personas encuentran terrible esta actitud, pero en realidad, es mejor que la antigua actitud.

Mientras tengamos una idea definida del futuro o alguna esperanza, no podemos ser realmente serios en este justo momento. Usted puede decir: “yo puedo hacer ésto mañana o el año próximo”, creyendo que lo que existe hoy existirá mañana. Aunque usted no se esté esforzando demasiado, espera que alguna cosa prometedora sucederá mientras esté siguiendo cierto método. Pero ningún método existe permanentemente. Para nosotros no hay un método establecido. De instante en instante, tenemos que encontrar nuestros propios métodos. Alguna idea de perfección o algún método perfecto establecido por otro, no es el verdadero método para nosotros.

Cada uno de nosotros debe hacer su propio método verdadero. Cuando lo hagamos, este método expresará el método universal.

Este es el misterio. Cuando usted comprenda una cosa a fondo, comprenderá todo. Si trata de comprender todo, usted no comprende nada. El mejor medio es comprenderse a usted mismo, entonces, comprenderá todo. Así, cuando se esfuerce por hacer su propio método ayudará a los otros y será ayudado por los otros. Antes de que usted haga su propio método, no puede ayudar a nadie y nadie puede ayudarlo. Para ser independientes en este verdadero sentido, tenemos que olvidar todo lo que tenemos en nuestra mente y, cada instante, descubrir algo completamente nuevo y diferente. Así es como nosotros vivimos en este mundo. Por ésto decimos que la verdadera comprensión surgirá de la vacuidad. Cuando usted estudia el Budismo debería hacer una limpieza general de su mente. Usted debe sacar todo de su cuarto y limpiarlo concienzudamente. Si es necesario, usted puede volver a introducir todo de nuevo. Usted puede querer muchas cosas, así, una por una puede volverlas a introducir. Pero, si no son necesarias, no hay por qué conservarlas.

Vemos el pájaro volando. A veces vemos el trazo de su vuelo. En realidad, no podemos ver el trazo del pájaro volando, pero a veces sentimos como si pudiéramos. Esto también es bueno. Si es necesario, introduzca de nuevo las cosas que sacó de su cuarto. Pero antes de meter algo en su cuarto, usted necesita sacar algo. Si no lo hace, su cuarto estará colmado de un montón de viejas e inútiles chatarras.

Decimos: “poco a poco detengo el murmullo del arroyo”. Cuando usted va a lo largo del arroyo, usted escucha el deslizar del agua. El sonido es continuo, pero usted debe ser capaz de detenerlo si quiere detenerlo. Esto es libertad; ésto es renunciación. Uno tras otro, diferentes pensamientos se suceden en su mente, pero si quiere detener su pensamiento, usted puede. Así, cuando sea capaz de detener el murmullo del arroyo, usted apreciará la sensación de su trabajo. Pero mientras tenga una idea fija o esté atrapado por cierta forma rutinaria de hacer las cosas, usted no puede apreciar las cosas en su verdadero sentido.

Si busca la libertad usted no puede encontrarla. La misma libertad absoluta es necesaria antes de que pueda adquirir la libertad absoluta. Esta es nuestra práctica. Nuestro método no es ir siempre en una misma dirección. A veces vamos al este, a veces vamos al oeste. Ir una milla hacia el oeste es lo mismo que regresar una milla hacia el este. Normalmente, si recorre una milla al este, ésto es lo opuesto a recorrer una milla al oeste. Pero si es posible recorrer una milla al este, ésto significa que es posible recorrer una milla al oeste. Esto es libertad. Sin esta libertad usted no puede concentrarse sobre lo que hace. Puede pensar que se concentra sobre algo, pero antes de que obtenga esta libertad tendrá alguna dificultad en lo que está haciendo. Porque está limitado por alguna idea de ir al este o al oeste, su actitud está en una dicotomía o dualidad. Mientras esté atrapado por la dualidad no puede alcanzar la libertad absoluta ni puede concentrarse.

La concentración no consiste en esforzarse en observar algo. Si trata de mirar a un solo punto durante el zazen, a los cinco minutos estará cansado. Esta no es concentración. Concentración significa libertad. Su esuferzo, pues, se debería dirigir hacia la nada. Se debería concentrar en nada. Decimos que en la práctica de zazen, usted debería concentrar su mente en su respiración, pero la manera de conservar la mente en su respiración, es olvidarse completamente de sí mismo y estar simplemente sentado y sintiendo su respiración. Si se concentra sobre su respiración, usted se olvidará de sí mismo y si se olvida usted de sí mismo, estará concentrado sobre su respiración. No sé cuál es primero. No hay, pues, necesidad de esforzarse demasiado para estar concentrado en su respiración. Haga simplemente lo que pueda. Si continúa esta práctica, tendrá finalmente la experiencia de la verdadera existencia que viene de la vacuidad.